2026-06-05
Tratamiento Termal en las Enfermedades Reumatológicas
Las enfermedades reumatológicas son patologías que pueden afectar a todo el sistema musculoesquelético (articulaciones, músculos, tendones, ligamentos y huesos). Dado que en su gran mayoría son patologías autoinmunes, también pueden afectar a órganos internos como el corazón, los pulmones y los riñones.
Son ejemplos de enfermedades reumatológicas:
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Osteoartritis;
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Artritis reumatoide;
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Lupus;
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Espondiloartropatías (espondilitis anquilosante y artritis psoriásica);
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Síndrome de Sjögren;
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Gota;
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Esclerodermia;
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Polimialgia reumática;
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Entre otras.
Los síntomas en las enfermedades reumatológicas varían según la patología y su gravedad. Normalmente existe dolor (que puede ir de moderado a intenso), edema (hinchazón), rigidez, fatiga y dificultad en los movimientos.
Un diagnóstico temprano y preciso es esencial para instaurar el tratamiento adecuado, controlar la progresión de la enfermedad, aliviar los síntomas asociados y mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Existen varias opciones de tratamiento capaces de retrasar la progresión de la enfermedad y disminuir los síntomas, concretamente con medicación, a pesar de los posibles efectos secundarios.
El tratamiento termal es una excelente opción complementaria o alternativa al tratamiento medicamentoso, con varias ventajas y beneficios para los pacientes, tal como explicaremos a lo largo de este artículo.
¿Cómo funciona el tratamiento termal en la enfermedad reumatológica?
El agua termal, concretamente la de las Termas de Chaves, contiene en su constitución determinados minerales terapéuticos con beneficios demostrados en el tratamiento de diversas patologías, entre las que se incluyen las patologías reumatológicas.
El termalismo utiliza el agua termal a una temperatura más alta (agua más caliente de lo habitual, entre los 34º y los 38ºC) para relajar los músculos y elevar la temperatura de las articulaciones sumergidas en ella, teniendo un efecto antiinflamatorio.
Esta agua termal hace que los vasos sanguíneos de estas zonas se dilaten (vasodilatación), lo que provoca un aumento del flujo de oxígeno y otros nutrientes a los músculos y articulaciones afectados, disminuyendo el dolor y el malestar en los mismos.
La hidroterapia se recomienda a menudo en casos de enfermedad reumática porque permite al paciente la práctica de ejercicio físico de forma segura y con mayor facilidad, ya que las articulaciones están sujetas a un menor peso y presión debido a la inmersión del cuerpo en el agua, y los músculos están más relajados.
Beneficios del tratamiento termal en la enfermedad reumatológica
El tratamiento termal tiene innumerables beneficios y permite tratar las enfermedades reumatológicas de una forma más natural, recurriendo a menos fármacos.
El agua termal con características como la de las Termas de Chaves (hipertermal e hipermineralizada) puede ayudar a aliviar varios síntomas de las enfermedades reumáticas, ya que disminuye la inflamación articular, aliviando el dolor en las zonas afectadas de forma natural.
Existen otras ventajas y beneficios asociados al termalismo en las enfermedades reumatológicas, a saber:
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Relajación de los músculos y articulaciones;
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Mejora de la movilidad articular, aumentando así la flexibilidad en las zonas afectadas;
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Mejora del sueño;
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Mejora de la calidad de vida del paciente.
¿Existe evidencia científica de que el tratamiento termal es eficaz?
Sí, existen estudios clínicos aleatorizados que han comprobado que el tratamiento termal es eficaz en distintas enfermedades reumatológicas.
Los resultados pueden variar según la patología presente, la gravedad de la enfermedad, los factores inherentes a cada individuo, el tipo de tratamiento termal y el tipo de aguas termales utilizadas, entre otros.
Las aguas termales calientes e hipermineralizadas, como las de las Termas de Chaves, son las más adecuadas para las patologías de ámbito reumatológico.
La conjugación de los diferentes tipos de terapias también puede influir en los resultados. Por ejemplo, si el uso de la hidroterapia se conjuga con técnicas de Medicina Física y Rehabilitación (fisioterapia), entre otras, los resultados obtenidos pueden ser más eficaces y duraderos.
¿Qué debo saber antes de iniciar el tratamiento?
Como se ha mencionado anteriormente, las enfermedades reumatológicas son, en su gran mayoría, patologías autoinmunes y, generalmente, no tienen cura.
Al ser enfermedades crónicas, exigen un seguimiento de los pacientes a lo largo de toda la vida.
Es extremadamente importante mantener las consultas de seguimiento médico de forma regular y buscar asesoramiento médico en caso de optar por realizar un tratamiento termal.
En la mayoría de los casos, el tratamiento termal se traduce en una mayor eficacia cuando se efectúa de forma regular y más prolongada en el tiempo.
De esta forma, es posible retrasar la progresión de la enfermedad y mejorar la calidad de vida de los pacientes.
El médico hidrólogo, tras la evaluación en consulta, diseñará un plan de tratamiento termal para conjugar este con otras opciones terapéuticas, maximizando así la eficacia de los distintos tipos de terapias.
El éxito del tratamiento termal varía de un paciente a otro y depende del tipo y de la gravedad de la enfermedad asociada, así como de las características del agua termal utilizada y de las técnicas aplicadas.
Este artículo se publicó originalmente en Saúde e Bem-Estar - www.saudebemestar.pt y fue escrito en colaboración con Termas de Chaves.